Según Bryan Wilson, las características más generales de las sectas son las siguientes:
· la asociación es voluntaria, aunque puede ser inducida o fomentada
· una membresía que puede presuponer cierta exigencia personal comprobada o sometida a examen por las autoridades del grupo
· puede existir una pretensión de exclusividad, por lo que sanciona con la expulsión a los que contravienen a la doctrina, preceptos morales u organizativos del grupo
· puede existir una pequeña élite de personas a las que se les asigne un conocimiento o habilidades especiales
· aspiración a la perfección personal (cualquiera que sea el modo en que ésta se conciba)
· afirmación real del sacerdocio de todos los creyentes
· puede basarse en una participación laica
· posibilidad de que los miembros expresen voluntariamente su compromiso
·pueden mostrar indiferencia frente a la sociedad secular y el estado.
En el pensamiento mágico, presente en las sectas religiosas, se toman como postulados válidos ciertas creencias fuertemente arraigadas en el grupo, y sobre éstas se construye un mundo "racional", siguiendo unas pautas lógicas y pseudocientíficas. De este modo, a una persona que no haya tamizado previamente dicha ramificación de ideas o pensamientos, hasta encontrar sus bases más fundamentales, le puede parecer a simple vista que dichos pensamientos tienen un órden científico con fundamento y hasta cierto punto con consistencia formal.
Ejemplos de esto pueden ser las ciencias adivinatorias, la astrología, el psicoanálisis y otra serie de pseudociencias que han aceptado, como se ha mencionado anteriormente, unos postulados mágicos de sentido histórico y cultural, que les hacen dar conclusiones, teorias conspirativas y razonamientos mucho más llenos y, aparentemente, con más sentido y significado para el hombre creyente, que la propia ciencia. Se utiliza el llamado método científico para remarcar lo endeble y arbitrario de las convicciones basadas en lo sobrenatural.
Algunas características que son tomadas en cuenta para definir la secta son:
· su respuesta al mundo
· clase de reacción en las creencias
prácticas usuales de sus miembros
Ken Wilber distingue los grupos problemáticos o incluso destructivos de los que pueden ser clarificadores e incluso beneficiosos, utilizando como criterios:
· el grado de madurez
· la integración en la sociedad
· el tipo de autoridad en el grupo
No hay comentarios:
Publicar un comentario